CAPÍTULO 7: Plasma de Quintón en Perros y Gatos: la experiencia de una veterinaria que vio levantar animales muy graves
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Cuando el mar llega a donde parecía imposible
Hay historias que no entran por la cabeza, pero sí por el corazón.
Esta es una de ellas.
Sofía Reutemán, veterinaria en San Cristóbal, Santa Fe, Argentina, trabaja en clínica de pequeños animales, principalmente perros y gatos . Su encuentro con el agua de mar no nació por moda ni por curiosidad pasajera. Nació en medio de la práctica clínica, cuando un colega le mencionó algo que le cambió la mirada para siempre:
“Tendrías que hacer plasma de Quintón.”
Y claro, la reacción fue la lógica:
“¿Qué es el plasma de Quintón?”
A partir de ahí comenzó una búsqueda intensa. Investigó, preguntó, se conectó con colegas, descubrió toda una red de dispensarios de agua de mar en Argentina y, en apenas quince días, consiguió su primera provisión de agua marina. Para alguien que vive lejos del mar, en el centro-norte del país, aquello no era un detalle menor: era casi un pequeño milagro logístico.
Y así comenzó todo.
¿Quién es Sofía y por qué su testimonio importa tanto?
Antes de entrar en los casos clínicos, hay algo importante: Sofía no habla desde la teoría bonita ni desde un eslogan tipo “natural es mejor y ya”.
Habla como veterinario.
Como profesional.
Como alguien que trabaja con animales enfermos de verdad.
Con vómitos, sangre, deshidratación, anemia, dolor, propietarios angustiados y decisiones que no pueden esperar a mañana.
Y además habla desde una mirada muy clara:
- respeta profundamente a sus pacientes
- intenta trabajar con responsabilidad
- busca agua de buena calidad
- cuida mucho la higiene del proceso
- no improvisa con lo intravenoso
- combina sentido común, experiencia clínica y enfoque naturista
Dicho en simple: no está jugando a la alquimia con un balde de playa.
Cómo llegó al agua de mar y al plasma de Quintón
Todo comenzó alrededor de julio o agosto de 2014 , cuando un colega de Buenos Aires, Roberto, le habló del plasma de Quintón a raíz de un caso de gastroenteritis severa.
Ese comentario fue la chispa.
Pero el gran problema era obvio:
¿cómo conseguir agua de mar buena y confiable viviendo lejos del mar?
Entonces empezó a investigar.
Y en esa investigación descubrió algo que la impactó muchísimo:
La red de dispensarios de agua de mar.
Se encontró con una especie de cadena solidaria, casi una red subterránea de personas que consiguen, trasladan y comparten agua de mar. Gente que ayuda a otra gente. Boca a boca. Contacto a contacto. Favorecer un favor.
Una mujer de una ciudad cercana la puso en contacto con otra persona, y esa persona con otra, hasta que finalmente consiguió agua de mar de calidad.
En quince días ya la tenía en sus manos.
Y ahí empezó a trabajar.
Los primeros dos casos: cachorros con gastroenteritis hemorrágica muy grave
No fue que recibió el agua y dijo “qué lindo, algún día probaré”.
No.
La semana en que consiguió el agua tenía ya dos casos clínicos gravísimos esperando.
Eran dos perros de 3 a 4 meses con:
- gastroenteritis hemorrágica
- vómitos constantes e incoercibles
- deshidratación severa
- diarrea con abundante sangre
- anemia
- estado general muy deteriorado
Aquí aparece un punto clínico clave que Sofía explica muy bien:
Cuando un animal está así de mal, una fluidoterapia convencional puede complicarse muchísimo. Incluso puede ser peligroso si antes no se resuelve el tema sanguíneo y el equilibrio general.
En esos dos casos se decidió trabajar con plasma de Quintón intravenoso .
Cómo preparar el plasma de Quintón
Sofía es extremadamente cuidadosa con este punto.
Su protocolo incluye:
- uso exclusivo de recipientes de vidrio
- filtración del agua de mar dos veces
- primera filtración con 6 o 7 filtros de papel
- segunda filtración con otros 6 o 7 filtros de papel
- conservación del agua hipertónica filtrada en la heladera
- preparación del plasma mezclando esa agua con agua destilada estéril
Aclara algo importante: no está en un laboratorio industrial, pero sí intenta mantener la máxima limpieza, higiene y esterilidad posible , porque sabe perfectamente que ese líquido va a entrar en una vena.
Y no, eso no es un detalle menor. Eso es respeto por la vida.
La proporción que utiliza para el Quintón intravenoso
La fórmula que ella usa, y que le explicó Roberto, es esta:
Proporción:
- 205 ml de agua destilada
- 75 ml de agua de mar hipertónica filtrada dos veces
Ese preparado se administra:
- por vía intravenosa
- muy lentamente
- generalmente una vez por día
- ajustando según el cuadro clínico del animal
También aclara que no usa una relación automática de “mililitros por kilo”.
Si el perro es pequeño, usa menos.
Pero incluso en perros grandes no se excede de esa cantidad diaria.
Qué observar en esos primeros dos perros
Los dos estaban con pronósticos reservados . Muy tumbas. Pálidos. Decaídos. Nublados. En estado complicado de verdad.
Y sin embargo, apareció la respuesta.
Lo que empezó a notar:
- mejoría del ánimo a las 24 horas
- posibilidad de repetir a las 24 o 72 horas si el caso lo permitiera
- clínica positiva
- salida adelante de ambos animales
Después de esas primeras aplicaciones, cuando dejaron de vomitar, comenzó a continuar con:
- agua de mar por boca
- terapia neural
- seguimiento clínico
Lo dice sin vueltas:
ha visto respuestas positivas en un 80% de los casos .
Y también dice algo todavía más fuerte:
Ha visto reactivación de la médula ósea y mejora de la serie roja, glóbulos rojos, plaquetas y glóbulos blancos cuando se aplica por vía intravenosa.
No lo dice porque lo leyó solamente.
Dice que lo vio .
Agua de mar por boca en perros con vómitos: cómo la usa
Una vez superada la fase crítica de vómitos, comienza la hidratación oral.
Y aquí entra un detalle que parece pequeño, pero es enorme:
No arranca con grandes volúmenes
En animales que vienen saliendo de una gastroenteritis con vómitos, la reposición oral tiene que ser:
- en cantidades mínimas
- muy espaciada
- muy controlado
Método:
- uno o dos lenguetazos por hora
- durante 24 horas
- comenzando con hipertónica
- luego, si tolera bien, diluyéndola un poco
Sofía comparó tolerancia esta con:
- agua común
- agua mineral
- bebidas de hidratación tipo deportivo
Y su conclusión fue contundente:
la tolerancia del agua de mar era abismalmente mejor.
Incluso cuando pareciera que no la van a aceptar por salada, muchas veces la toleran muy bien.
Gastroenteritis sin antibióticos: una de sus experiencias más llamativas
Hoy, en muchos cuadros gastrointestinales, especialmente en cachorros y también en adultos, si el propietario acompaña bien, Sofía intenta primero un manejo natural.
Su protocolo inicial suele incluir:
- Adelante
- agua de mar oral
- dilución 1 en 3
- administración medida
- cada 2 horas
- control clínico cercano
Y cuenta algo impresionante:
En el 80% de los casos:
no necesitó antibióticos.
Sí. Leíste bien.
No porque niegue todo tratamiento convencional, sino porque vio que en muchos casos, con descanso gastrointestinal y agua de mar bien usada, el cuerpo se reorganiza solo.
Casos en perros adultos con hemorragia digestiva por medicamentos humanos
Acá el capítulo pega un giro importante.
Sofía cuenta dos casos de perros adultos, de más de 30 kg, con gastroenteritis hemorrágica provocada por antiinflamatorios humanos .
Medicamentos involucrados:
- ibuprofeno
- paracetamol
- diclofenaco
Y deja una advertencia clarísima:
En perros hay que tener muchísimo cuidado con esas drogas.
En gatos, directamente, el paracetamol puede ser venenoso.
En esos dos casos, los perros llegaron con:
- mucho dolor
- diarrea con sangre roja abundante
- úlceras gástricas o fuerte irritación ulcerosa
- cuadro severo
Tratamiento:
Caso 1:
- solo agua de mar por boca
Caso 2:
- ranitidina + agua de mar
Resultado:
- ambos regularizaron la situación en 72 horas
Cómo manejar el agua de mar oral en clínica diaria
Sofía ajusta mucho el protocolo según el propietario.
Porque, seamos honestos: en medicina veterinaria no solo tratas al animal. También tratas el caos logístico del humano que vive con él.
Cuando confía en el propietario:
- le da el agua hipertónica
- le explica cómo diluirla
- las instrucciones detalladas
Cuando no confíe tanto:
- la entrega directamente el agua ya preparada
- en dilución 1 en 3
- lista para heladera
- con instructivo anotado
Además:
- controla a las 12 o 24 horas
- sigue de cerca los casos
- les da las botellas ella misma
- pide que no laven los recipientes con lavandina
Porque sí, un simple detalle doméstico puede arruinar el proceso.
Por qué la usa refrigerada
Este punto es muy humano y muy clínico a la vez.
Sofía reconoce que quizás no tenga una explicación ultraacadémica perfecta para todo, pero cuenta su razonamiento práctico.
La usa fría porque:
- en animales con vómitos, el líquido frío suele ser menos vomitivo
- siente que así queda más protegida
- evita que quede al sol o mal guardada
- le da más control sobre la conservación
Es una de esas decisiones clínicas que nacen mitad de la experiencia, mitad del sentido común. Y a veces eso vale oro.
Otros usos veterinarios del agua de mar
El capítulo no termina ni de cerca en el aparato digestivo.
Sofía también la ha usado en:
- nebulizaciones
- oídos
- piel
- higiene oral
- halitosis
- deporte
- combinada con terapia neural
Vamos por partes.
Nebulizaciones con agua de mar
Cómo las prepara:
- misma dilución 1 en 3
- agua de mar + solución fisiológica o agua adecuada para nebulización
- nebulizador abierto, sin máscara
Cómo lo hace:
dirige el vapor hacia la nariz y la boca del animal, como se hace con bebés sin usar la mascarilla pegada a la cara.
Para qué la usa:
- cuadros respiratorios
- congestión
- moco
- “moquito en pulmones”
- dificultad respiratoria
Y otra vez aparece su enfoque naturista:
si puede evitar un corticoide, una bromexina o ciertos fármacos, y el caso se lo permite, intenta primero algo más natural.
Antes de conocer el agua de mar usaba vapores con sal y eucalipto medicinal. Después integró el agua de mar a ese tipo de trabajo.
Halitosis y limpieza bucal en perros
Sí. También usa agua de mar para eso.
Cómo:
- con algodón
- sobre dientes y encías
- a veces hipertónica
- a veces diluida, según tolerancia
Para qué:
- halitosis
- higiene oral
- apoyo en la boca del animal
Lo cuenta con humor: su propio perro suele ser el primer “conejillo de indias”, aunque no precisamente por entusiasmo canino.
Piel: dermatitis, lesiones húmedas y casos que sorprenden
Acá aparecen algunos de los relatos más potentes del capítulo.
Primer caso:
su propio perro, blanco, raza predispuesta a problemas cutáneos.
Tenía dermatitis exudativa, de esas que:
- duelen
- pican
- supuran
- a veces sangran
- generan un medallón inflamado muy molesto
Qué hizo:
- aplicó agua de mar pura
- dos veces por día
- con algodón directo sobre la lesión
Resultado:
- la lesión empezó a secarse
- en muchos casos, en 72 horas, había remisión clara
Aclara que no todos los casos responden al 100%, y también admite un punto muy honesto: una vez que el paciente se va a casa, el control total del cumplimiento ya no existe.
Caso muy curioso: una perrita con dermatitis… y una dueña que también sanó
Este caso parece escrito por la vida con un poco de humor divino.
Era una caniche viejita, de unos 8 o 9 años, con dermatitis entre los dedos de las cuatro patas y también en la zona de la cola y alrededor del ano.
Tratamiento:
- terapia neural
- agua de mar con algodón
- dos veces por día
- sin preocuparse si la perra se lamía
Y aquí aparece una de las grandes ventajas del agua de mar en animales:
si se lamen, no pasa nada grave
con cremas, pomadas o aerosoles, eso sí puede convertirse en problema.
Pero la historia no termina ahí.
La dueña de esa perrita tenía dermatitis en las manos.
Y como muchas veces pasa, empezó ella también a tomar agua de mar.
A los 15 o 20 días:
- la perrita estaba mucho mejor
- la mujer llegó mostrando sus manos curadas
Sí, la consulta veterinaria terminó teniendo un pequeño bonus terapéutico humano.
Agua de mar y deporte
Sofía también la consume ella misma, sobre todo cuando hace deporte.
Además se la ha recomendado a amigos que entrenan de forma profesional o intensa, enseñándoles a usarla.
Dice que ellos mismos vieron los resultados.
No se extiende con cifras, pero deja claro que también ve valor en el agua de mar como apoyo para:
- recuperación
- mineralización
- rendimiento
- reposición después del entrenamiento
Plasma de Quintón: por qué lo considera una maravilla
Hay una frase que resume todo el capítulo:
“He visto levantar animales terminados.”
No “animales un poco flojos”.
No “animales cansaditos”.
Animales realmente muy deteriorados. Pálidos. Con hematocritos bajísimos. Sin recursos. Sin muchas opciones disponibles.
Y ahí, con paciencia, goteo lento, tiempo y criterio clínico, vio cómo algunos volvían.
No promete magia instantánea. Al contrario.
Aclara que:
- no hay que esperar resultados en 2 horas
- el cuerpo necesita tiempo
- hay que dejar que el organismo use y procese esa agua
- la paciencia es parte del tratamiento
Eso vuelve su testimonio todavía más creíble. Porque no vende milagros exprés. Habla de procesos reales.
¿Usa hipertónica intravenosa directa?
No.
Y en esto es clarísima.
Su postura:
- no la ha probado
- no se arriesgaría
- no recomienda hacerlo así
¿Por qué?
Porque vio que incluso con goteo algo rápido, algunos animales:
- se agitan
- se incomodan
- pueden vomitar
- reaccionan mal si el proceso no es muy cuidadoso
Por eso insiste en que el plasma de Quintón lo prepara con agua de mar filtrada + agua destilada.
Por qué usa agua destilada y no otro suero
Su razonamiento es muy interesante.
Dice que el agua destilada, aunque también pasa por un proceso industrial, sigue siendo:
“agua solamente”
Sin sales añadidas, sin otras moléculas, sin metales ni agregados extras propios de otras soluciones industrializadas.
Su idea es mantener el preparado lo más simple y limpio posible.
No lo plantea como dogma absoluto, sino como criterio terapéutico coherente con su enfoque.
¿Puede hacerlo cualquiera en su casa?
Sofía hace una distinción muy importante.
Sí podrían hacerse en casa:
- aplicaciones no intravenosas
- uso oral
- piel
- lavados
- algunos apoyos externos
No recomienda en casa:
- plasma de Quintón intravenoso
- terapia intravenosa en general
Insiste en que eso debe quedar en manos de un profesional, porque:
- hay que preparar bien el agua
- hay que manejar bien el goteo
- hay que saber canalizar una vía
- hay que observar respuestas del animal
- hay que hacerlo con cuidado real
Y aquí se agradece su honestidad, porque es muy fácil ponerse heroico en internet y decir “dale que va”. Ella no hace eso.
Terapia neural: la otra gran pieza del enfoque
El capítulo se vuelve aún más rico cuando Sofía explica la terapia neural, porque ahí se entiende mejor por qué su visión clínica es tan completa.
Qué es, según su experiencia:
una terapia basada en microinyecciones de procaína diluida, aplicadas en distintos puntos del cuerpo según la historia de vida del paciente.
Cómo la piensa:
- actúa sobre el sistema nervioso autónomo
- ayuda a restablecer equilibrio
- busca que el organismo vuelva a la homeostasis
- no “impone” una curación, sino que facilita que el cuerpo se reorganice
Y esto conecta perfecto con su mirada del agua de mar.
Porque la combinación, según ella, genera una sinergia óptima.
Agua de mar + terapia neural: por qué hacen tan buena pareja
Sofía lo explica así:
El organismo enfermo tiende a la acidosis.
Un organismo más sano se acerca más a la alcalosis.
Entonces:
- la terapia neural ayuda a restablecer señales y equilibrio
- el agua de mar aporta minerales y empuja hacia un medio más favorable
- juntas potencian la capacidad del organismo de repararse
Lo vio, por ejemplo, en:
- reflujo gastroesofágico
- vómitos
- cuadros gastrointestinales
- cuadros respiratorios
- animales debilitados
Y también lo extiende a personas, porque en terapia neural —dice— el límite entre animal y humano se vuelve más delgado de lo que solemos creer.
Somos seres vivos. Y la necesidad de ser ayudados no entiende de especie.
La mirada más profunda: cuando el paciente no es solo el animal
Esta parte del testimonio es oro puro.
Sofía cuenta que muchas veces el animal llega enfermo… pero el problema real está también en la persona.
Y pone ejemplos preciosos y duros a la vez:
- una perrita con tos y los dos dueños tosiendo también
- personas con tristeza profunda detrás del síntoma del animal
- familias enteras alteradas emocionalmente mientras la mascota expresa algo
Ella no lo dice de forma esotérica barata, sino con una sensibilidad clínica muy fina:
muchas veces hay que mirar más allá de la mesa de examen.
Y cuando un veterinario hace eso, no solo atiende animales. Atiende vínculos. Atiende hogares. Atiende sufrimiento verdadero.
Su forma de trabajar: ciencia, humildad y humanidad
Algo muy valioso de su relato es que no intenta parecer gurú.
Dice claramente:
- que está aprendiendo
- que no quiere decir cosas inadecuadas
- que intenta ser clara
- que cuenta desde su experiencia
- que no se cree nadie especial
Pero justamente por eso su testimonio pesa más.
Porque cuando alguien mezcla:
- humildad
- observación clínica
- respeto por la vida
- criterio profesional
- y deseo genuino de ayudar
lo que dice vale muchísimo.
El mensaje final de Sofía
Su cierre es muy poderoso y conviene casi subrayarlo:
Recomienda:
- informarse bien
- buscar buenas fuentes
- asegurarse del origen del agua
- conservarla en buenas condiciones
- tener cuidado con quién guía estos procesos
- no caer en malas manos por desesperación
Y también dice algo hermoso:
“El mar vino a mí.”
Ella ni siquiera conoce el mar en persona.
Y sin embargo el mar terminó entrando en su consulta, en sus pacientes, en sus botellas, en sus casos clínicos y en su forma de sanar.
Eso tiene una poesía rara. Y también una verdad práctica.
Idea clave del capítulo
El plasma de Quintón, usado con criterio profesional, paciencia y buena agua, puede convertirse en un recurso profundamente valioso en medicina veterinaria integrativa.
Lo más importante que este capítulo deja claro
- Sofía es veterinaria y trabaja principalmente con perros y gatos.
- Conocí el plasma de Quintón en 2014 gracias a un colega.
- consiguió agua de mar a través de una red de dispensarios en Argentina
- la filtración dos veces y la conservación en vidrio
- prepare el plasma con 205 ml de agua destilada estéril + 75 ml de agua de mar hipertónica filtrada
- lo usa intravenoso, muy lento, generalmente una vez por día
- vio mejores claras en cachorros con gastroenteritis hemorrágica severa
- usa agua de mar oral en gastroenteritis, muchas veces impidiendo antibióticos
- la usa también en nebulizaciones, piel, halitosis y apoyo general
- no recomienda que el plasma intravenoso lo haga cualquiera en casa
- combina muchas veces con terapia neural
- observa al animal, pero también al humano que lo acompaña
- insiste en la importancia de informarse y hacer las cosas bien